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Mayid Brenes
Tribuna

¿La inteligencia artificial reemplazará a los abogados? Lo que de verdad cambia

La pregunta que llega en voz baja a mi oficina, respondida sin adornos y sin miedo.

Por Mayid Brenes8 min de lectura
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Lo esencial

  • La IA no reemplaza al abogado: reemplaza tareas, no la profesión. Lo que hace bien es acelerar borradores, resúmenes y búsquedas; lo que no puede asumir es el juicio, la estrategia y la responsabilidad.
  • El verdadero riesgo no es la máquina, es delegar el criterio. Confiar una cita, un dictamen o una decisión a la herramienta sin verificarla es negligencia, no eficiencia.
  • En Costa Rica no hay ley específica de IA todavía, pero la Ley 8968 de protección de datos y los deberes del abogado (secreto profesional y diligencia) ya obligan hoy.
  • La fe pública notarial es indelegable: ningún sistema puede dar fe por un ser humano. Ahí la frontera es absoluta.
  • El Poder Judicial ya usa IA y fijó lineamientos en 2026: úsela, declare su uso y verifique. El abogado que aprende a hacerlo trabaja mejor; el que no, se queda atrás.

No. La inteligencia artificial no va a reemplazar a los abogados. Va a reemplazar tareas, que es distinto. Redactar un primer borrador, resumir un expediente de trescientas páginas, encontrar una sentencia entre miles: eso lo hace bien y rápido. Lo que no puede hacer es responder ante un cliente que confía su patrimonio, sostener una estrategia frente a un tribunal ni firmar con su nombre las consecuencias. El abogado que use la herramienta con criterio le sacará ventaja al que la ignore. El riesgo no es la máquina. Es delegar el juicio.

La pregunta me llega casi siempre en voz baja, al final de una reunión, cuando ya hablamos de lo que traía al cliente. "Don Mayid, ¿esto no lo va a hacer todo una computadora en cinco años?". La hacen abogados jóvenes con más miedo que curiosidad, y la hacen colegas de mi generación con más sospecha que miedo. A los dos les debo la misma respuesta honesta, sin el consuelo fácil de que aquí no pasa nada y sin la profecía de catástrofe que vende titulares.

¿Qué hace bien la inteligencia artificial en el derecho?

Después de treinta años litigando y firmando protocolos, aprendí a distinguir el trabajo que consume horas del trabajo que exige cabeza. La IA es extraordinaria con el primero. Le entrego un contrato de cuarenta cláusulas y me devuelve un mapa de riesgos en un minuto. Le pido un resumen de la prueba documental de un ordinario y me ahorra una tarde de lectura. Le encargo un borrador de demanda y parto de una página en blanco que ya no está en blanco. Nada de eso era imposible antes; simplemente costaba tiempo, y el tiempo del abogado es el activo más caro que administra.

Esto no es futurología. En Costa Rica la adopción ya se mueve. PROCOMER encontró en 2025 que el 76 % de las empresas del sector TIC usan inteligencia artificial generativa, y el índice nacional de adopción ronda el 26,5 %, cifra que ubica al país como líder en América Latina según Microsoft. El despliegue dentro del sector legal todavía es temprano, pero el propio Poder Judicial usa IA en cobro judicial: un clasificador de documentos procesó 1.302.899 documentos en 2024. La ola no viene. Ya entró.

La máquina redacta un borrador en segundos. La responsabilidad ante el cliente y ante el juez sigue teniendo un solo nombre, y ese nombre es el mío.

¿Qué sigue siendo irreduciblemente humano?

Hay un momento en toda causa que ninguna herramienta ocupa por mí. Es cuando el cliente termina de contar lo que le pasó y hay que decidir qué haremos con eso. No es un problema de información, es un problema de juicio: qué pretensión conviene, qué se calla, qué batalla no vale la pena aunque tengamos razón. Esa decisión pesa porque alguien responde por ella. Un modelo no responde por nada. Cuando algo sale mal, no hay a quién reclamarle, y en derecho eso es justamente lo que no puede faltar.

¿Puede la IA sostener una estrategia y estar de pie ante un tribunal?

La estrategia no es predecir la respuesta más probable, que es lo que hace un modelo de lenguaje. Es leer a la contraparte, medir al juez, calcular el momento, saber cuándo transar y cuándo no ceder un milímetro. Y luego está la sala. Estar de pie frente a un tribunal, responder una pregunta que no esperabas, sostener la mirada del juzgador: eso es profesión en el sentido más viejo y más noble de la palabra. Ahí no hay pantalla que valga.

¿Y la fe pública del notario?

Aquí la frontera no admite matices. La fe pública notarial es una función personal e indelegable. Cuando doy fe de que quien firma es quien dice ser, de que comprendió lo que firma y de que lo hizo con su voluntad, comprometo mi responsabilidad como ser humano y como funcionario público. Un sistema puede ayudarme a redactar la escritura, a revisar el estudio registral, a detectar un error. Dar fe, no. Eso lo pone la persona, y por eso ningún avance técnico sustituye al notario.

¿Qué dice la ley costarricense hoy?

Conviene ser preciso, porque circula mucha confusión. En Costa Rica no hay todavía una ley específica de inteligencia artificial; hay proyectos en corriente legislativa y una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2024–2027 del MICITT, que marca rumbo pero no impone obligaciones exigibles a un abogado. La norma que sí obliga hoy es la Ley 8968 de protección de la persona frente al tratamiento de sus datos personales, con la PRODHAB vigilando. Todo lo que uno le entregue a una herramienta puede ser un dato personal de un cliente, y ahí el secreto profesional no admite descuidos.

El Poder Judicial ya tomó posición. El Consejo Superior aprobó, el 12 de febrero de 2026, unos Lineamientos Básicos para el Uso de IA Generativa Autorizada. Su lógica es la que yo defiendo: la responsabilidad es humana, la función jurisdiccional no se delega y el uso de IA se declara y se cita. No prohíben la herramienta. Le ponen dueño. Si eso vale para quien juzga, vale con más razón para quien litiga.

¿Cuáles son los riesgos reales, sin dramatismo?

El primero tiene nombre propio. En 2023, en Estados Unidos, un abogado presentó ante un tribunal citas jurisprudenciales que ChatGPT había inventado. El caso Mata contra Avianca terminó en sanción y en vergüenza pública. No es derecho costarricense, pero es una advertencia universal: la herramienta afirma con la misma seguridad lo verdadero y lo falso. Quien firma responde por las dos cosas. Toda cita se verifica en la fuente, siempre.

El segundo riesgo es más silencioso y por eso más peligroso: la pérdida de oficio. El abogado joven que deja que la máquina piense por él nunca aprende a pensar. Se atrofia el músculo que solo se forma redactando mil veces, equivocándose y corrigiendo. La IA debe ser andamio, no muleta. Y el tercero es la confidencialidad: pegar el borrador de un contrato o los datos de un cliente en una herramienta pública puede ser una filtración con consecuencias legales, no una comodidad.

Entonces, ¿qué cambia de verdad?

Cambia el rasero. La ventaja deja de estar en quién sabe más de memoria y pasa a estar en quién ejerce mejor el criterio: quién sabe qué preguntarle a la herramienta, qué desconfiar de su respuesta y qué decidir cuando la pantalla ya dijo lo suyo. La tarea repetitiva se abarata; el juicio se encarece. Y esa es una buena noticia para el abogado de oficio, porque el juicio es precisamente lo que no se automatiza.

Por eso insisto en lo mismo cuando me preguntan si conviene entrar. Sí, conviene, y hay razones de peso para no esperar; las expuse en detalle en por qué ya no puede ignorar la IA. La forma de entrar no es fascinarse con la herramienta ni temerle, sino aprender a mandarla con criterio de abogado. Para eso preparé un taller de IA para abogados, pensado desde la realidad costarricense y desde el expediente, no desde la moda.

La computadora no va a estar de pie en la sala el día del juicio. No va a sostener la mirada del juez ni va a firmar la escritura con su fe. Va a estar sentada, callada, esperando la siguiente orden. Quien dé esa orden, y responda por ella, seguirá siendo un abogado. Nuestro oficio no desaparece. Se depura.

Mayid Brenes

Mayid Brenes es abogado y notario público con más de treinta años de ejercicio en litigio administrativo y laboral, derecho público y energía. Fue Director Jurídico de RECOPE, la empresa nacional de energía.

Preguntas frecuentes

¿La inteligencia artificial va a reemplazar a los abogados en Costa Rica?

No. La IA reemplaza tareas repetitivas como redactar borradores, resumir expedientes o buscar jurisprudencia, pero no puede asumir el juicio jurídico, la estrategia, la responsabilidad ante el cliente y el tribunal ni la fe pública notarial. El abogado que la usa con criterio rinde más que el que la ignora, pero la profesión no se automatiza.

¿Existe una ley de inteligencia artificial en Costa Rica?

No hay todavía una ley específica de IA; hay proyectos pendientes y la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2024–2027 del MICITT, que orienta pero no impone obligaciones exigibles. La norma que sí obliga hoy es la Ley 8968 de protección de datos personales, fiscalizada por la PRODHAB.

¿Puede la IA firmar una escritura o dar fe pública?

No. La fe pública notarial es una función personal e indelegable del notario. Un sistema puede ayudar a redactar la escritura o revisar el estudio registral, pero dar fe de la identidad y la voluntad de quien firma es un acto humano que ningún avance técnico sustituye.

¿Cuál es el mayor riesgo de usar IA en el ejercicio legal?

Delegar el juicio sin verificar. El caso Mata contra Avianca en Estados Unidos, con citas inventadas por ChatGPT, muestra que la herramienta afirma con igual seguridad lo verdadero y lo falso. A eso se suman la pérdida de oficio en abogados jóvenes y la filtración de datos confidenciales de clientes en herramientas públicas.

¿El Poder Judicial de Costa Rica usa inteligencia artificial?

Sí. Aplica IA en materia de cobro judicial, donde un clasificador de documentos procesó 1.302.899 documentos en 2024, y el Consejo Superior aprobó en febrero de 2026 lineamientos que exigen responsabilidad humana, no delegar la función jurisdiccional y declarar el uso de la herramienta.

Fuentes

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